Capricare leche de cabra para una alimentación óptima de tu bebe

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Desde el año 2013 gracias a la directiva europea (2013/46/UE de 28 de agosto de 2013) y tras los estudios clínicos presentados, se llegó a la conclusión de que las proteínas de la leche de cabra pueden ser una fuente adecuada de proteínas en preparados para lactantes y preparados de continuación, por lo que se permitió desarrollar fórmulas infantiles a partir de proteína de cabra siempre que cumplan los criterios de composición dispuestos en la Directiva 2006/141/CE.

Capricare leche de cabra es una leche de fórmula para la alimentación de bebés desde los 6 meses de vida.

Este tipo de leche lleva comercializándose en otros países desde los años ochenta y actualmente está en más de 20 países.

 


 

La primera leche de formula a base de leche de cabra entera

La mejor alimentación que puede recibir tu bebé es la lactancia materna, ya se sabe que no siempre es posible o directamente se elige recurrir a otras opciones. En tal caso, recurrimos a la leche de fórmula para garantizar el buen desarrollo de  tu bebé.

Actualmente las fórmulas que existen en el mercado son muy completas e incluso en algunos casos como estreñimiento o cólicos pueden ser el mejor tipo de alimentación destinado para nuestros pequeños.

Capricare® es una leche en polvo elaborada a partir de leche de cabra. Se trata de una leche más natural, suave y digestiva que cuenta con la experiencia de 30 años.

La leche de cabra contiene de forma natural un perfil de aminoácidos que se asemeja bastante al de la leche materna. Gracias a que estos nutrientes naturales están ya presentes de forma natural en la leche de cabra. Además, para tu seguridad, cuenta con 20 años de estudios e investigación para ofrecer fórmulas de alimentación seguras y eficaces además de contener los nutrientes necesarios para que tu bebé crezca y se desarrolle en cada etapa.

A continuación, os resumimos las ventajas de escoger Capricare®.

 

Razones por las que escoger Capricare leche de cabra

 

Uso de leche entera.

Mientras que en la mayoría de fórmulas infantiles a base de leche de vaca utilizan procesos de fabricación a partir de la extracción del suero, la leche de cabra utiliza un proceso natural y sencillo en el que se usan el 100% de sus proteínas y un 55% de su materia grasa. Se sabe que la grasa láctea es uno de los nutrientes esenciales de la leche materna y gracias al sencillo proceso de elaboración las fórmulas de Capricare® son una fuente natural de grasa láctea y de la membraba del glóbulo graso de la leche (MFGM). Este MFGM contiene lípicos bioactivos como fosfolípidos y colesterol, que tienen un importante efecto beneficioso en el desarrollo de los bebés.

 

Proceso de elaboración.

Al elaborarse con toda la leche, se procesa con mayor delicadeza y con menos pasos intermedios de tratamiento térmico. La sencillez en el proceso de elaboración permite proteger a las proteínas de cambios en su estructura que puedan alterar su digestibilidad.

 

Fácil de digerir.

El perfil de la caseína de la leche de cabra se asemeja más al de la leche materna. Se formará un cuajo más suave en el estómago que facilita el acceso de las enzimas gástricas con mayor facilidad, favoreciendo la digestión.

 

Favorece la salud intestinal.

Capricare® contiene de forma natural más oligosacáridos prebióticos y además ha demostrado tener un efecto bifidogenético. Es un efecto por el cual se favorece el crecimiento de las bifidobacterias, bacterias que de manera natural se encuentran en algunos alimentos y que tienen importantes efectos beneficiosos. 

 

Una mejor biodisponibilidad de las grasas.

En cuanto a diferencias que podemos remarcar respecto a la leche de cabra para lactantes, es en la composición de la materia grasa. Esta no contiene aglutinina, cuya función es agrupar la grasa para hacer glóbulos de grasa más grandes.

En la leche de cabra al ser más pequeños facilita una mejor dispersión y distribución de la grasa, por lo que al atacarla las encimas digestivas es más fácil y se produce una digestión más rápida, evitando algunos problemas típicos de digestión en los lactantes.

Capricare leche de cabra, al llevar un 30% de ácido graso palmítico, conlleva unas deposiciones más semejantes a la de los bebés alimentados con lactancia materna.

 

Ácidos grasos esenciales.

En cuanto otras características que podemos remarcar de capricare es el contenido de OMEGA 3 Y OMEGA 6, ácidos grasos esenciales que están presentes de forma natural en la leche de cabra.

Sin embargo la concentración de ácido linoléico y ácido alfa-linoléico son más escasos, por eso se añaden a la formula en forma de aceite de girasol, aceite de canola.

Por último decir que Capricare, está elaborado sin conservantes, trazas de huevo, gluten ni azúcares añadidos.

 


 

A tener en cuenta:

La fórmula para bebés de leche de cabra no es adecuada para niños a los que se les haya diagnosticado una alergia a la proteína de la leche de vaca. Consulte con el pediatra.